Ola de aumentos en abril:



Suben el transporte, las tarifas de luz y agua, las prepagas y los alquileres, en un contexto donde los precios siguen ajustándose mes a mes y los subsidios se reducen. Todo esto mete más presión sobre la economía diaria de los hogares, mientras estimaciones privadas ya anticipan una inflación cercana al 3% para marzo.
Desde el 1° de abril, entran en vigencia nuevos aumentos en varios rubros clave. En el transporte público del AMBA, el boleto mínimo de colectivo vuelve a subir, con diferencias marcadas entre quienes tienen la SUBE registrada y quienes no, ampliando aún más la brecha en el costo de viajar.
En paralelo, los servicios también pegan un salto. Las tarifas de luz y agua se actualizan nuevamente, con subas en los cargos fijos y variables. Por ejemplo, en el área de Edesur, un usuario residencial de altos ingresos pagará un cargo fijo de $1.393,73 para consumos básicos. A esto se suma un aumento del 4% en el agua, aunque se mantiene un descuento del 15% para sectores de menores ingresos.
El sector de salud privada no se queda atrás: las prepagas aplican otro ajuste —el cuarto en lo que va del año— con subas cercanas al 3%, siguiendo el ritmo de la inflación.
En cuanto a los alquileres, quienes aún están bajo contratos regidos por la ley anterior enfrentarán un fuerte incremento anual del 33,3%, impactando de lleno en uno de los gastos más pesados del mes.
Y como si fuera poco, los combustibles siguen en la mira: la nafta súper ya superó los $2.000 por litro en algunos puntos, y su precio dependerá de lo que pase en el mercado internacional.
En resumen: abril llega con una nueva ola de aumentos que complica el día a día y pone en jaque el poder adquisitivo, en un escenario donde cada peso cuenta más que nunca.


